De tanto agradar, dejamos de ser
A veces, sin darnos cuenta, empezamos a recortarnos para gustar.
Para encajar. Para ser aceptados.
Pero… ¿a qué precio?
Este video reflexiona sobre ese esfuerzo silencioso que hacemos para agradar, y sobre el costo emocional que implica alejarnos de lo que somos para pertenecer.
📺 Podés ver el video completo acá:
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Graciela — Acompañando desde la escucha
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